Por María Sánchez Wayna
Parte I
Hace rato que lo expresado por Albert Einstein acerca del arte de hacer política se me ha ido transformando en un anhelo como lejano.
“La libertad política implica la libertad de expresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión individual”.
De esta manera inicia el despliegue de la entrevista hecha por la periodista María Sánchez Wayna, al exgobernador aragüeño Carlos Tablante Hidalgo, reconocido político, parlamentario y escritor venezolano, destacado por haber sido el primer gobernador electo por voto directo en el estado Aragua.
Nacido en Maracay el 29 de octubre de 1954, cuenta con una extensa trayectoria en la administración pública y el ámbito legislativo de Venezuela, donde actualmente los objetivos compartidos con la visión de modernización del país que caracterizó a la generación del 28, habrían sido por siempre una ruta interesante de construcción nacional.
Muchos políticos que tuvieron oportunidad de desarrollar proyectos para Aragua y cumplir objetivos puntuales observan desde sus trincheras, el desarrollo de los acontecimientos. En la memoria colectiva de un país laten nombres siempre, bien sea por buenos recuerdos o experiencias negativas.
Conversar en persona con Carlos Tablante, primer Gobernador electo por voto popular en el estado Aragua cuando apenas me rondaban los 16 años, ha sido una oportunidad interesante para preguntarle esas cosas que siempre deseamos entender.
Destaco en esta entrevista exclusiva para El Periodiquito que, si algo ha dejado claro el exgobernador de Aragua, es que sus aspiraciones personales, desde hace algún tiempo, están bastante alejadas del mundo de los cargos y posiciones de poder.
Ventana informativa democrática
- Al momento del nacimiento del diario El Periodiquito usted era Diputado al Congreso Nacional por Aragua. ¿Qué recuerda del periódico como ventana informativa?
“El Periodiquito era una tribuna abierta para la expresión democrática, la confrontación de ideas y la defensa de las reivindicaciones sociales”, afirmó Carlos Tablante.
Siempre fue un espacio serio, -acotó- acucioso e imparcial, en el que quienes ejercíamos responsabilidades públicas encontrábamos la oportunidad de expresar posiciones sobre los asuntos de interés colectivo.
Mantenía una línea de veracidad y equilibrio en temas como las luchas gremiales, sindicales y comunitarias.
Se identificó mucho con los sectores humildes y por eso creo que la gente empezó a llamarlo El Periodiquito.
“Aprovecho la ocasión del aniversario para reconocer el esfuerzo de su editor actual Rafael Rodríguez Rendón para mantener abierta – en estos difíciles tiempos – esta ventana para la expresión e información”.
De tal forma el exgobernador de Aragua y político venezolano Carlos Tablante Hidalgo, en pocas palabras refiere la semblanza particular que guarda en su memoria de lo que fue, es y sigue siendo El Periodiquito de Aragua, con 40 años de trayectoria ininterrumpida en la región central venezolana, formando parte activa de la red comunicacional, una ventana de proyección y clamor popular escrito y en cada espacio de las redes sociales digitales del momento.
Parte II
Carlos Tablante Hidalgo fue el primer gobernador electo popularmente en Aragua y ejerció el cargo durante dos períodos consecutivos (1989-1992 y 1992-1995).
Su gestión marcó el inicio de la descentralización regional en Venezuela, por lo que conocer lo que fue su gestión como gobernante de Aragua, ilustra el camino andado de un líder regional que, en sus dos gestiones, supo armar el camino para su trayectoria y de quienes confiaron en su capacidad gestora y liderazgo.
La periodista María Sánchez Wayna, en la oportunidad de coincidir con su estadía en España, donde actualmente reside, logró condensar en líneas todo lo que fue su trabajo como gobernante desde 1989 a 1995.
Seis años durante los cuales, Carlos Tablante Hidalgo como gobernador, logró impulsar el desarrollo y modernización en todos los rincones de Aragua, con apoyo del sector oficial, privado y social de esta región venezolana reconocida como una potencia industrial, agrícola y turística, caracterizada por sus drásticos contrastes geográficos que van desde playas caribeñas hasta montañas boscosas y pueblos europeos.
Usted fue el primer gobernador electo y reelecto por voto popular en Aragua en 1989, en pleno proceso de descentralización. ¿Qué significó ese momento para usted y qué no logró cristalizar en esa gestión, que aún sea una deuda social?
Fue un momento histórico. Venezuela apenas iniciaba el proceso de descentralización y no era fácil desmontar décadas de centralismo político, controlado por élites que designaban gobernadores y alcaldes desde Caracas.
Asumir la Gobernación significó abrir espacio a una nueva forma de ejercer el poder, más cercana a la gente y sometida al control de los ciudadanos.
Uno de los mayores retos fue lograr la transferencia de competencias desde el poder central hacia los estados.
Pionero en obras e instituciones sociales
En Aragua fuimos pioneros en muchas obras sociales, como las transferencias de carácter concurrente de la administración de los servicios de atención al menor, el SAPAMA, y todo el esfuerzo realizado en programas dirigidos a niños y jóvenes a través de la Fundación del Niño, reafirmó Tablante.
Se le suman el Parque de los Niños, la Casa del Menor Trabajador, el programa alimentario escolar “Mamá Arepa” —desde los módulos de solidaridad que existían aún en cada barrio—, la Casa de la Madre Adolescente, el Fondo de Apoyo Juvenil y Estudiantil (FAJES), el programa Aragua Territorio Anti Drogas (ATAD) con sede en el Parque San José de La Maracaya —rescatado del abandono—, describió el exgobernador aragüeño.
En recuento de su impulso como ejecutivo regional, recordó el Centro de Información Digital de La Victoria, pionero en Venezuela mucho antes de los Infocentros, ubicado en el también rescatado casco histórico de La Victoria.
En cuanto a la atención a la mujer, se creó el Instituto Regional de la Mujer y varias Casas de la Mujer en distintos municipios.
Para los adultos mayores y las familias, recordó con especial afecto el programa del Gerocentro Madre María de San José, el Instituto de Integración Social (INISA) de capacitación y compensación alimentaria con el objetivo de “hambre 0”, las Farmacias Solidarias y los Mercados Solidarios.
“Creamos dos programas que son muy emblemáticos: la transferencia Estado Sociedad (TES) y la transferencia Estado Municipio (TEM). Eran vías para ejecutar proyectos y programas previamente aprobados en los presupuestos del estado, elaborados con la participación de las comunidades y las alcaldías”, destacó Tablante.
Ejemplos exitosos de esta política con la participación del sector privado, -añadió- fueron la rehabilitación del Hospital Central de Maracay, Hospital José María Benítez de La Victoria, y la puesta en funcionamiento del modelo sanitario del Hospital de los Samanes y el Hospital de La Morita.
El apoyo a la sede del Hospital Anticanceroso, de Funda Mamá, Funda Pediatra, Funda Emergencias (red de ambulancias), ASODIAM, Funda Socenia y el Cardiológico de Maracay.
En el ámbito de la salud, la gestión se caracterizó por un fuerte impulso a la descentralización y al fortalecimiento de la atención primaria. Se desarrollaron los núcleos de atención primaria (que luego derivaron en los denominados centros Barrio Adentro).
La educación, también se asumió -dijo Tablante- como una prioridad fundamental y se construyeron más de cincuenta escuelas modernas, muchas equipadas con computadoras, y se promovió el modelo de escuela solidaria, que integraba a la comunidad y a la familia en el proceso educativo.
Se construyó la estación de policía Antonio José de Sucre, una sede digna y moderna con sistemas avanzados de comunicación y monitoreo, lo que permitió mejorar la coordinación y la capacidad de respuesta ante emergencias y con el apoyo de la Asociación de Jueces de Aragua se construyó el actual Palacio de Justicia, puntualizó Tablante.
Vivienda digna para todos
En materia de vivienda, recordó, se implementó una política dirigida a ordenar el crecimiento urbano y atender el déficit habitacional. Para ello se creó el Instituto de la Vivienda del Estado Aragua y se desarrolló un modelo de vivienda progresiva, en el cual el Estado se encargaba de la urbanización y los servicios básicos mientras que las familias construían sus casas según sus posibilidades.
Se entregaron más de 40.000 parcelas con servicios, se promovió la propiedad legal de la tierra y se brindó apoyo técnico y materiales de construcción.
“Esta estrategia permitió reducir las invasiones, organizar el territorio y combatir el tráfico ilegal de parcelas. Se consolidaron en el ámbito urbano más de 90 barrios, dotándolos de los servicios básicos (electricidad, agua, cloacas, áreas comunitarias)”, enfatizó Tablante.
Vialidad cónsona con los nuevos tiempos
Fuimos también pioneros en política vial. Un ejemplo fue la administración de la Autopista Regional del Centro, a través de Invialta y de una mancomunidad con Miranda y Carabobo.
Eso permitió mejorar mantenimiento, señalización, seguridad vial y coordinación operativa.
Así como con el caso de la autopista también fuimos pioneros en la construcción de importantes arterias viales como la avenida principal de Santa Rita, prolongación de la avenida Sucre en Maracay, la ampliación de la avenida de El Consejo a La Victoria, la reconstrucción de la avenida principal de El Limón, entre otras.
Obra emblemática y otra inconclusa
¿Cuál fue su obra más relevante para Aragua y cuál quedó inconclusa?
Las obras más relevantes son todas las anteriores. Aunque, recuerdo una con especial afecto: el Santuario de la Madre María de San José, el boulevard y la plaza que llevan su nombre. También en ese proceso de renovación urbana, se incluyó la restauración y reinauguración del Ateneo de Maracay.
“Una de las obras más ambiciosas y lamentablemente inconclusas, fue el Parque Recreativo de Zuata, un proyecto que habría transformado la historia turística, cultural y recreativa de Aragua. La idea era recuperar y descontaminar el embalse de Zuata, para convertirlo en un gran complejo recreacional, con impacto en el empleo, el turismo, la cultura y el desarrollo de los municipios Bolívar, Ribas y zonas cercanas”, puntualizó el exgobernador aragüeño.
Recordó que ese proyecto fue aprobado incluso en Consejo de Ministros, pero luego sobrevinieron la crisis bancaria, las tensiones políticas y los golpes militares que sacudieron al país.
Pendiente quedó el suministro de agua
Entre las realizaciones más relevantes, añadió que sin embargo siguen siendo asignaturas pendientes, destacaría el esfuerzo para enfrentar el problema del agua en Aragua. Cuando llegamos al gobierno, el déficit de suministro era grave y siempre advertimos que esa solución debía ir acompañada por el saneamiento del lago de Tacarigua; de lo contrario, el aumento de afluentes terminaría agravando el problema ambiental y urbano.
“Lamentablemente, ese plan de saneamiento, responsabilidad principal del Ministerio del Ambiente —aun con recursos aprobados por el BID— no se ejecutó como debía. Ese sigue siendo uno de los grandes retos estructurales de Aragua y Carabobo”, concluyó Carlos Tablante en esta entrega y recorrido por su gestión de gobierno de Aragua.
