La corrupción se tragó a la revolución

On junio 27, 2014 by carlostablante

Nicolás Maduro pidió en Octubre de 2013 una Ley Habilitante para enfrentar la corrupción porque ésta «podía tragarse a la Patria».  Después de nueve meses, no solo no la ha utilizado para “darle un revolcón” a los corruptos como él mismo dijera, sino que ya ni siquiera habla del tema.

Giordani, luego de ser despedido del gobierno, desnuda los defectos del mismo como si él no hubiera sido ministro de Planificación y Finanzas y director principal del Banco Central.

Si tan mal estaba todo, si había tanta corrupción como la que ahora delata, debió haberla denunciado en su momento y hacer lo que todo funcionario digno debe hacer: renunciar.

Sin embargo, eso no era posible ya que Giordani no solo convivió con la corrupción del Cadivi de Manuel Barroso sino que también tiene que responder, entre otros temas, por las oscuras transacciones del pago de los intereses de la deuda externa que autorizó a la tesorera general Claudia Díaz, que enriquecieron, entre otros, a la  «banda de los enanos» y Alejandro  Andrade, intocables boliburgueses del régimen.

Por otro lado, Rafael Isea, ex vice ministro de Finanzas, padre de las nefastas notas estructuradas que lo hicieron millonario a él y a los operadores financieros que fueron sus cómplices mientras empobrecían a todos los venezolanos, el mismo que realizó turbias operaciones como presidente del Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES), tiene el descaro ahora de dar lecciones de moralidad a sus compañeros del Psuv desde Washington adonde huyó luego de una nefasta gestión al frente de la Gobernación de Aragua.

Capítulo aparte merecen las redes de corrupción dentro de Pdvsa, cuyo presidente Rafael Ramírez, junto con su cuñado Baldo Sansó y su primo Diego Salazar, ha manejado sin control más de 360 mil millones de dólares durante esta farsa de revolución.

A todas éstas, mientras sectores de base del propio Psuv, del Polo Patriótico y, lo más importante,  desde las mismas calles de Venezuela, los venezolanos claman porque se haga  justicia para castigar a funcionarios corruptos y boliburgueses, el Ministerio Público, la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional y la Contraloría General de la República, miran para otro lado. A pesar de ello, los venezolanos no nos resignamos y debemos seguir luchando, protestando, elevando nuestra voz cada vez  que podamos, en contra de esta casta corrupta que ha saqueando al país.

Los delitos contra el patrimonio público no prescriben y cada día hay menos lugares en el mundo dispuestos a cobijar delincuentes.

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