Impacto de la corrupción en los derechos humanos” es el título del libro publicado esta semana por el Instituto de Estudios Constitucionales de Querétaro, México, editado por Carlos Tablante y Mariela Morales Antoniazzi, con prólogo de Luis Almagro (Secretario General de la OEA), donde escriben los expertos Anne Peters, Edgardo Buscaglia, Flavia Piovesan, Luis Daniel Vásquez, Thelman Aldana Hernández y Óscar Solórzano.

Como dice Almagro en el prólogo del libro “La corrupción es una enfermedad hereditaria, auto inmune, de cualquier sistema político donde los seres humanos son sus operadores. No reconoce fronteras de ningún tipo, ya sea ideológicas, de color político, incluso de niveles de fortaleza institucional (…) La enfermedad de la corrupción, que destruye las partes sanas y bien intencionadas de la política, ha sido implacable y omnipresente en la historia, especialmente cuando se ha pretendido ignorarla. No es debido a la democracia, sino gracias a ella, que el problema se ventila hoy con mayor franqueza y nos obliga a encararlo. Lo que hay que combatir es la enfermedad, no el sistema.”

Impacto de la Corrupción en los Derechos Humanos, que fue presentado en el marco del coloquio realizado en Heidelberg, Alemania, por el Instituto Max Planck con la intervención central del Secretario General de la OEA, trata de constatar el vínculo entre ambos factores desde el derecho internacional, haciendo referencia a casos concretos. El tema se abarca desde la perspectiva de la experiencia de varios países, entre los cuales destacan Brasil, México, Perú, Guatemala y Venezuela.

Carlos Tablante, co-autor de Estado Delincuente (2013) y El Gran Saqueo (2015), co-editor del nuevo libro y responsable del capítulo sobre Venezuela, destacó que el binomio corrupción política y corrupción económica constituye la llave que abre la puerta a la mayoría de las violaciones a los derechos humanos, los DESCA: derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Una clara evidencia de ello es la pérdida de vidas humanas que está produciendo la emergencia humanitaria que sufre el pueblo venezolano por la falta de alimentos y medicinas.

Otro ejemplo es el caso Odebrecht y el efecto que ha tenido en la estabilidad democrática de la región, con ex presidentes presos o requeridos para ser enjuiciados. Por otro lado, paradójicamente, traficantes de drogas y políticos corruptos integran el candado que cierra la salida democrática a los conflictos presentes en nuestra región, como en el caso de Venezuela y Nicaragua, subrayó Tablante.

Otro aspecto fundamental del libro es el tema de la recuperación de activos o bienes vinculados a la corrupción, es decir, del dinero robado a los países. Oscar Solórzano, uno de los autores, se refiere especialmente a la experiencia peruana en el rescate de los recursos confiscados a Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori.

La obra refleja la necesidad de profundizar y avanzar en un enfoque de la lucha anticorrupción multinivel, basado en los derechos humanos, cuya finalidad es articular los derechos de los ciudadanos con las obligaciones internacionales de los Estados, asumidas en los tratados, junto con el esfuerzo mancomunado de la sociedad civil organizada y la academia para luchar contra la corrupción, según resalta Rogelio Flores (Instituto de Estudios Constitucionales de Querétaro), en la presentación del libro.

Impacto de la Corrupción en los Derechos Humanos es de distribución gratuita y estará disponible en las redes académicas y de organizaciones no gubernamentales, así como en las bibliotecas públicas de las capitales latinoamericanas.